martes, 23 de noviembre de 2010

Yo le diría:




Acéptame tal como soy, con mis virtudes y mis defectos; con mis heridas; con mi silencio.
Despiértame a media noche si necesitas hablar.
Contémplame cuando leo, cuando cepillo mi pelo, cuando cocino, cuando escribo, cuando pienso.
Hablemos por teléfono durante horas, aunque no tengamos nada que decir.
Sentémonos juntos en el sofá, y tráeme una mantita por si tengo frío.
Mírame por la ventana hasta que gire en la esquina cuando me marcho a estudiar.
Tráeme gomitas de fresa cuando vengas del video club.
Déjame una notita en la nevera diciéndome cómo me echas de menos.
...

No hay comentarios:

Publicar un comentario